La defensa de Ceuta, cuestión de Estado y de todos los españoles

Defender Ceuta es defender a sus ciudadanos, defender la soberanía española, defender nuestras fronteras y defender también el cumplimiento de las reglas europeas. Es, por encima de cualquier diferencia ideológica, una responsabilidad de todos.

Impulso Ciudadano apoya las concentraciones convocadas para el próximo 2 de septiembre en los ayuntamientos de toda España y reclama una respuesta firme, plural e institucional ante la gravedad de la situación en Ceuta.

La situación que atraviesa Ceuta exige que la sociedad española mire hacia esta ciudad con toda la atención y responsabilidad que merece. No estamos ante un problema que pueda ser reducido a una cuestión partidista o ideológica: estamos ante una cuestión que afecta a la seguridad, a la soberanía nacional, al cumplimiento de la legislación europea y, en definitiva, a la defensa de los derechos y libertades de todos los ciudadanos.

Por ello, Impulso Ciudadano considera necesario expresar públicamente su apoyo a las concentraciones convocadas el próximo 2 de septiembre en los ayuntamientos de toda España. Creemos que la defensa de Ceuta debe plantearse desde la pluralidad ideológica y desde un principio que debería unir a todos: la defensa de la integridad territorial de España, de sus fronteras y de la seguridad de sus ciudadanos.

El control de las fronteras no es una opción política, sino una responsabilidad esencial y exclusiva del Estado. Cuando esa responsabilidad no se ejerce adecuadamente, las consecuencias pueden ser dramáticas, tanto para quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad como para los ciudadanos de los territorios afectados.

El balance de lo sucedido resulta estremecedor: más de un centenar de personas han perdido la vida, se han incrementado las agresiones sexuales y otras formas de violencia, y la población ceutí afronta una creciente sensación de inseguridad. La vida cotidiana de la ciudad se ha visto profundamente alterada, generando una situación de enorme preocupación social que exige una respuesta firme e inmediata por parte de todas las instituciones.

A esta dimensión humanitaria y de seguridad se suma una cuestión que no puede ignorarse: la entrada masiva e irregular en territorio español afecta directamente al ejercicio de la soberanía nacional y al control efectivo de nuestras fronteras. Esta circunstancia adquiere una especial relevancia tratándose de Marruecos, un Estado que mantiene públicamente reivindicaciones territoriales sobre Ceuta y Melilla.

Asimismo, la dimensión del problema trasciende las fronteras españolas. El correcto funcionamiento del Código de Fronteras Schengen y de las fronteras exteriores de la Unión Europea constituye una responsabilidad que afecta al conjunto del espacio europeo. Lo sucedido no debe contemplarse únicamente como un problema de España, sino como una situación que interpela también a las instituciones de la Unión Europea y a todos los Estados miembros.

Resulta necesario recordar algo que debería ser incuestionable: Ceuta y Melilla son parte integrante y esencial de España. Sus ciudadanos son españoles y tienen exactamente el mismo derecho que cualquier otro ciudadano del país a vivir con seguridad, libertad y dignidad.

Los ceutíes y melillenses merecen que todo el Estado se vuelque en su ayuda y protección. La solidaridad con Ceuta debe ser una cuestión compartida por todos los españoles, independientemente de sus posiciones políticas.

Por todo ello, reclamamos de las instituciones españolas una actuación firme, coordinada y proporcionada que permita recuperar plenamente el control de la frontera, garantizar la seguridad de los ciudadanos y evitar que puedan repetirse situaciones como las vividas.

Es necesario poner en marcha todos los mecanismos previstos por nuestro ordenamiento jurídico y por el marco europeo para afrontar la situación, incluyendo la devolución, con todas las garantías legales aplicables, de aquellas personas que hayan entrado irregularmente en territorio español, así como las medidas necesarias para impedir una nueva vulneración de la frontera.

Defender Ceuta es defender a sus ciudadanos, defender la soberanía española, defender nuestras fronteras y defender también el cumplimiento de las reglas europeas. Es, por encima de cualquier diferencia ideológica, una responsabilidad de todos.

Nuestra asociación anima a la ciudadanía a participar pacíficamente en las concentraciones del próximo 2 de septiembre y considera imprescindible que esta cuestión sea abordada desde la unidad, la responsabilidad institucional y la pluralidad democrática.

 

Barcelona, 31 de agosto de 2026