Hoy, 7 de agosto de 2020, hemos asistido a un nuevo episodio de manipulación de las instituciones de Cataluña. Los catalanes vivimos una situación dramática. El coronavirus avanza sumando contagios, ingresos hospitalarios y fallecimientos. Los centros sanitarios no tienen suficientes recursos para atender satisfactoriamente a la población, la economía está seriamente dañada con un desempleo asfixiante y carecemos de un plan claro para el inicio del curso escolar en septiembre. (más…)
LA BANDERA DE ESPAÑA YA ONDEA EN SANT POL DE MAR IMPULSO CIUDADANO considera un triunfo de la legalidad el hecho de que la bandera de España ondee con normalidad en la fachada del Ayuntamiento de Sant Pol de Mar y haya sido instalada en lugar destacado en el salón de plenos. A pesar de la voluntad obstruccionista del consistorio y de la colaboración de colectivos fanatizados que han tratado de sacar rendimiento a la insumisión constitucional, ha prevalecido el respecto a la Ley de Banderas y al Estatuto de Autonomía de Cataluña y ahora comparten espacio en el municipio de Sant Pol de Mar la bandera nacional y la autonómica. Hoy más que nunca es necesario recordar a todos los consistorios, colegios públicos e institutos, dependencias autonómicas en general, que las leyes están para cumplirlas y que no existe motivo para recelar de una norma, como la Ley de Banderas. Su verdadero sentido ha sido magníficamente glosado en las sentencias del Tribunal Supremo de 24 de julio de 2007, 25 de noviembre de 2008 y 12 de mayo de 2009, que han proclamado que: “La expresión "deberá ondear", que utiliza el legislador, formulada en imperativo categórico viene a poner de relieve la exigencia legal de que la Bandera de España ondee todos los días y en los lugares que expresa, como símbolo de que los edificios o establecimientos de las Administraciones Públicas (…) son lugares en donde se ejerce directa, o delegadamente, la soberanía y en ellos se desarrolla la función pública en toda su amplitud e integridad, sea del orden que fuere, de acuerdo con los valores, principios ,derechos y deberes constitucionales que la propia bandera representa, junto con la unidad, independencia y soberanía e integridad del Estado Español.” La actitud decidida y responsable del ENRIQUE ABAD, ex concejal de aquel consistorio, la colaboración y asistencia de IMPULSO CIUDADANO, cuyos servicios jurídicos ayer mismo instaron la ejecución forzosa de la sentencia ante el Juzgado, y la novedosa posición de firmeza y determinación de la Delegada del Gobierno en Cataluña, MARÍA DE LOS LLANOS DE LUNA, han contribuido, sin duda, a que acatamiento de la sentencia y, en definitiva, el respeto a la ley haya sido la única salida que ha tenido la alcaldesa y el Ayuntamiento de Sant Pol de Mar, dejando claro que en el Estado de derecho, las normas prevalecen sobre la barbarie. En Barcelona, a 21 de febrero de 2012 Ejecución sentencia
Descargar Demanda de Impulso Ciudadano: Cuestión de inconstitucionalida contra la LEC.
Descargar Conclusiones escritas Impulso Ciudadano: Cuestión de inconstitucionalidad contra la LEC.
MANIFIESTO DE IMPULSO CIUDADANO DEL 6 DE DICIEMBRE, DÍA DE LA CONSTITUCIÓN “Reformar para reforzar, un nuevo ciclo para la España constitucional” El aniversario de la Constitución, verdadero acto fundacional de la democracia española, es la ocasión idónea para recordar los valores que guiaron su nacimiento, hacer balance de la experiencia constitucional y democrática, y abordar los retos que España tiene planteados ante sí. Retos que son de una gravedad y una complejidad sin precedentes. Retos que la sociedad española puede y debe, al igual que entonces, abordar con éxito, sorteando a la vez el derrotismo y la inmovilidad, la impaciencia y el populismo, las soluciones mágicas y los caminos ya recorridos. La Constitución de 1978 es la historia de un éxito por lo que supone de triunfo de España sobre su propia –y desafortunada-‐‑ historia constitucional. Ese éxito estaba lejos de ser evidente al cierre de las urnas del referéndum del 6 de diciembre de 1978, porque la flamante democracia constitucional que emergía de la voluntad general de los españoles ya contaba con poderosos enemigos. La nueva Constitución nacía con un respaldo democrático abrumador en todos los rincones de España, que la hace ser, todavía hoy, la ley vigente sometida a referéndum con mayor apoyo ciudadano en la historia de la democracia. Pero nacía también en un momento de gran incertidumbre, social, económica y política, siendo atacada, desde el primer momento, por fuerzas de signo aparentemente opuesto pero aunadas en su afán de sabotear por todos los medios la convivencia pacífica y democrática de todos los españoles: el terrorismo extremista y la ultraderecha franquista. La amenaza golpista se conjuró en los años ochenta, tras ponerse a prueba la solidez democrática durante el fallido golpe de Estado de 1981. En el otro extremo, el terrorismo, y de forma muy particular el terrorismo etarra, ha mantenido su desafío criminal a la democracia española durante mucho más tiempo. En esta ocasión, el anunciado cese de las actividades terroristas de ETA es un motivo de celebración adicional para los demócratas, porque confirma la flexibilidad y la fortaleza de la democracia constitucional que nos dimos hace más de treinta años. Flexibilidad para gestionar el pluralismo de la sociedad española y para integrar en el juego democrático a todas las opiniones y todos los proyectos políticos que quieran defenderse desde la palabra y las urnas, incluso aquellos –como los nacionalistas— que pretenden explícitamente quebrarla.