1 de enero de 2010

El agujero birmano

por JOSÉ DOMINGO-- Los padres catalanes no tienen derecho a escolarizar a sus hijos en castellano. La Ley de Educación de Cataluña no lo permite. El sistema educativo, con independencia de la lengua habitual del alumno, escolariza en catalán. El único resquicio que deja consiste en señalar al disidente castellanohablante: atención lingüística individualizada en clase en catalán durante un breve periodo de tiempo en la primera enseñanza, si se pide expresamente. Las normas no reconocen el derecho a ser escolarizado en castellano en un grupo-clase. Por lo tanto, los impresos de preinscripción y de matriculación de los centros educativos no contemplan la posibilidad de expresar opción lingüística alguna en relación con las lenguas de enseñanza. No es necesario. ¿Para qué? A los alumnos catalanes no se les pregunta por su lengua habitual en el momento de incorporarse al sistema educativo. Es decir, en la escuela catalana carece de importancia el lugar de origen, la lengua que hables o con la que te identifiques, el nivel cultural o intelectual, la formación de los progenitores o tutores, las dificultades auditivas o sensoriales: las autoridades educativas aplican a todos la misma receta, escolarización en catalán. Punto final. Sin embargo, a pesar de que el sistema no reconoce el derecho, 17 familias en el curso 2012-2013 se han atrevido a significarse ante la comunidad escolar y solicitar la enseñanza en castellano para sus hijos. Me parece sorprendente. Confieso que no conozco a ninguna de ellas, pero sí que estoy al tanto de otros que han decidido domiciliarse en otras regiones para que sus  hijos puedan estudiar en castellano y de otros muchos que se han inclinado por no venir a Cataluña por el modelo de escuela. No es de extrañar este resultado, visto el desprecio que reciben de las autoridades y aledaños; la presidenta de Omnium Cultural, Muriel Casals, llegó a calificar de maltratadores a los padres que pedían la enseñanza en castellano. Con el máximo cinismo, ese dato, el de las 17 familias, es cacareado por las autoridades educativas, los políticos nacionalistas y colaboradores necesarios y los creadores de opinión para justificar la excelencia del modelo educativo catalán. ¡Sólo 17 se salen del redil! Los que ponen todas las trabas, trampas e inconvenientes airean este número, solemnes, para defender su modelo excluyente. Vamos, es como si el gobernador de una prisión birmana utilizara como argumento de autoridad para justificar las excelencias y comodidades de su sistema penitenciario que ninguno de los reclusos había «querido

1 de enero de 2010

Mandela en el Camp Nou

por JOSÉ DOMINGO -- Un grupo de «fanáticos del Barça», así se autodenominan, convocó a acudir al Camp Nou con la estelada con un vídeo en el que se liga al Madrid con el fusilamiento por los franquistas de Sunyol, un dirigente de ERC que fue presidente del Barça. Coetáneamente, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha editado carteles con el lema «Tots els camps som un clam per la independència» en los que evoca algo «tan moderno» como la caída de Barcelona en la guerra de sucesión de 1714 y jugando con estas cifras solicita que en el minuto 17:14 del partido se grite In-inde-independència. Estas convocatorias no han sido desautorizadas ni por el Barcelona, ni por la Generalitat, pero tampoco por la Federación Española de Fútbol. En un escenario tomado por el principio de insumisión a las leyes españolas, les debe parecer una bagatela saltarse la Ley del Deporte que prohíbe las proclamas políticas en los estadios. Inflar las diferencias y tergiversar historias para cargarlas de odio con cuentos de nacionalistas tiene sus peligros. ¿Para cuándo el espíritu del presidente Mandela en el Camp Nou? Él supo utilizar el rugby para sellar la reconciliación entre blancos y negros. ¿Por qué no incidir en la fuerza del mensaje de la unidad? En los últimos tiempos, culés y merengues han tenido vivencias compartidas en la Selección Española y los nombres de sus jugadores han sido coreados en las calles de España por una multitud de seguidores que participaban emocionalmente de sus triunfos y que no reparaban en sus orígenes. El nacionalismo catalán lleva tiempo incómodo con estas muestras de cohesión deportiva y trabaja, como en tantos otros campos, por la fractura. No repara en gastos ni en consignas. Recientemente, el Parlamento de Cataluña ha aprobado una resolución con los votos de todos los partidos secesionistas y la abstención de los socialistas (¡Quo vadis!) para que a las federaciones deportivas catalanas con selecciones reconocidas internacionalmente (korfbal, twirling, dardos, raquetbol…) se les favorezca de forma prioritaria en las subvenciones. La Plataforma Pro Selecciones Deportivas Catalanas, que apadrina un grupo denominado "Esportistes per la independència" está eufórica con la decisión. En una nota oficial ha celebrado que este apoyo económico pueda animar a las federaciones catalanas a romper sus relaciones con las españolas y pedir su ingreso en las respectivas federaciones internacionales. De conseguirlo, se acabaron los Barcelona-Madrid. José Domingo es presidente de Impulso

1 de enero de 2010

Más sobre las balanzas fiscales

La polémica continua... Germà Bel y Ángel de la Fuente se han enzarzado en una polémica a cuenta de las balanzas fiscales. Germà Bel publicó un artículo en "La Vanguardia" titulado "Balanzas fiscales y cisnes negros" que mereció la réplica en el Diario "El País" de Ángel de la Fuente con el título "Cisne negro o pollo del montón, el déficit fiscal catalán en perspectiva" de la que se hizo eco Impulso Ciudadano. Germá Bel ha contestado en el Diario "El País" con un artículo titulado "El pollo no engaña, economía y retórica del debate territorial" que, a su vez, ha merecido la respuesta de Ángel de la Fuente que publicamos en exclusiva en Impulso Ciudadano. Más sobre las balanzas fiscales Seguimos, Germà. Es cierto que nunca te he oído hablar de expolio fiscal, pero hay mucha gente que sí lo hace y el mensaje de tu artículo en La Vanguardia (LV, 25/9/2012), aunque menos melodramáticamente victimista que muchos otros, era básicamente el mismo: Cataluña está fiscalmente maltratada de una forma que no es normal. Me pareció por tanto un buen “botón de muestra” que ofrecer al lector a la hora de cuestionar esta tesis, con la ventaja de que la imagen del cisne negro me iba estupendamente para el título (EP Negocios, 7/10/2012). Tu réplica de la semana pasada (EP Negocios, 14/10/2012) destaca que, pese a todo, no he conseguido encontrar ninguna región con un déficit fiscal superior al catalán. Y también es verdad, pero en vez de responderme, soslayas mi argumento. A saber, i) que, ante la falta de datos homogéneos, la carga de la prueba recae sobre ti y no sobre mi, porque eres tú el que afirma algo a priori muy improbable dadas las características del sistema fiscal español y ii) que el examen del caso americano --que tendrás que admitir no es el más favorable a priori para encontrar saldos fiscales muy grandes-- no sugiere precisamente un maltrato especial a Cataluña. Es cierto que ningún estado la supera en términos de déficit fiscal sobre PIB, pero algunos se quedan muy cerca, lo que hace pensar que en Europa, donde el sector público y el grado de redistribución son generalmente mayores, la situación catalana no llamaría en absoluto la atención. También sacas a colación un trabajo reciente del departamento de economía de la Generalitat en el que se pasa revista a algunas balanzas fiscales para otros países. No lo había

1 de enero de 2010

Inmersión y banalidad del mal

Gonzalo, el hijo de Cristina Pérez, padece disfasia (un trastorno del lenguaje que dificulta el habla y la comprensión del discurso hablado). A los niños con disfasia se les aconseja que estudien en su idioma. Gonzalo es castellanohablante y su madre ha intentado que su hijo estudiara en castellano. No lo ha conseguido. Con un marido catalán y diez años de residencia en Cataluña, deja su casa y la familia se “exilia” a Madrid por motivos de lengua. Allí su hijo podrá estudiar en su lengua materna. Cristina cuenta su caso en el diario La Razón del día 2 de septiembre. Recientemente, se ha estrenado la película Hannah Arendt. En ella se relatan las consecuencias que tuvo en la vida de la filosofa judía el seguimiento del juicio en Israel del criminal de guerraAdolf Eichmann. Aquel episodio dio lugar a un informe en el que ella definió lo que entendía por “la banalidad del mal”, esto es, la actuación de los burócratas que se limitan a obedecer órdenes sin cuestionarlas y sin manifestar un especial odio a aquellas personas a las que lesionan. Estos sujetos son imprescindibles para la ejecución de las operaciones de ingeniería social. Es frecuente que en ámbitos nacionalistas se invite a los castellanohablantes a irse de Cataluña. Es más, los integristas lingüísticos seguro que celebrarán este nuevo triunfo de la inmersión lingüística. Otros, en cambio, pedagogos, logopedas, profesores, directores de centro, responsables de AMPAS, gente corriente, se limitan a ejecutar la orden que el poder ha dictado:“Per una escola de tots, l’escola en català”. Lo hacen, como Eichmann, sin dudas, sin conciencia de haber obrado mal, sin importarles las consecuencias de su actuación. No se confundan, no les estoy llamando nazis, les estoy calificando como insensibles y colaboradores necesarios. Impulso Ciudadano lamenta que nuestra asociada se haya visto obligada a exiliarse y dejar su hogar por la intransigencia de la Administración catalana y la complicidad de muchas personas que cumplen órdenes sin preguntarse jamás por el mal que infligen. José Domingo / Presidente de Impulso Ciudadano Publicado en Dialogo Libre, 05 de septiembre de 2013  

1 de enero de 2010

“Algarrobico” catalán

por JOSÉ DOMINGO --- Tres años llevan intentado demoler un hotel en la playa del Algarrobico en el paraje natural de Cabo de Gata. Los Tribunales declararon ilegal su construcción por infringir la normativa medioambiental y de costas. Por extraños intereses la Junta de Andalucía se resiste, de manera sibilina, a dar cumplimiento a la sentencia. Leer más...