1 de enero de 2010

Asociación por la tolerancia e impulso ciudadano piden al rey que ejerza su papel moderador ante la insumisión del gobierno de Cataluña frente a las sentencias del TC y del TS

Los presidentes de la Asociación por la Tolerancia e Impulso Ciudadano, Eduardo López-Dóriga y José Domingo, han dirigido en el día de hoy la carta que se acompaña al Rey de España solicitando que conmine a los representantes del Gobierno de Cataluña y del Gobierno de la Nación para que cumplan y acaten la Constitución, las leyes en general y las sentencias de los más altos Tribunales españoles. La petición se fundamenta en el papel de árbitro y moderador del funcionamiento regular de las instituciones que le reconoce al Rey el artículo 56 de la Constitución española, y tiene su razón de ser en que los máximos representantes del gobierno catalán han hecho ostentación pública de desacato por omisión y por acción, de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña y de las recientes sentencias del Tribunal Supremo, que mandaban a la Generalidad de Cataluña a introducir el castellano como lengua vehicular en todos los niveles educativos, en proporción equitativa con el catalán. A juicio de las asociaciones esta actitud está contribuyendo a crear un clima de inseguridad jurídica e insurrección de alcance aún desconocido que puede poner en peligro la estabilidad del sistema constitucional español. En el curso de la misiva, se denuncian las manifestaciones formuladas por el Presidente de la Generalitat, Artur Mas, con motivo de la reciente audiencia que le concedió al Rey. Para las asociaciones firmantes, la realidad es muy distinta a la descrita por el más alto representante del Estado en Cataluña ya que en la práctica, son los Gobiernos autonómicos y municipales quienes practican una sistemática discriminación hacia quienes se identifican con el idioma español. En la misiva se relacionan algunos hechos que confirman la situación discriminatoria como el empleo del idioma catalán con carácter exclusivo por parte de las administraciones autonómica; la aplicación del modelo de inmersión lingüística obligatoria en catalán; la implantación de un modelo coactivo de las relaciones de consumo que imponen fuertes sanciones a quienes rotulen sólo en español, pero no así a quienes rotulan sólo en catalán; y la consolidación de una política de subvenciones dirigida casi exclusivamente al fomento de la lengua catalana, marginando la utilización del idioma español. Asimismo, las asociaciones han solicitado una audiencia real para exponerle la preocupación que sienten ante la actual situación política en Cataluña y la reiterada vulneración de los derechos lingüísticos de los castellanohablantes

1 de enero de 2010
1 de enero de 2010

A la fuerza…

por JOSÉ DOMINGO --- Se ha lucido el alcalde de Vic. A Josep Maria Vila d’Abadal no le basta con poner las condiciones para que los inmigrantes cumplan con sus obligaciones cívicas, él tiene intención de forzarles hasta que sientan Vic y Cataluña. No ha explicitado el sistema que empleará para lograr que los tibios o los recalcitrantes... Leer más...

1 de enero de 2010

Independentismo y cinismo

El patriarca del nacionalismo catalán contemporáneo, Don Jordi Pujol i Soley, acaba de reconocer públicamente mediante una carta abierta, haber mantenido durante décadas cifras millonarias del patrimonio familiar en paraísos fiscales. Esta confesión se ha convertido en la definitiva constatación del secreto a voces que desde hace mucho tiempo circulaba entre la sociedad catalana, acerca de la opacidad en las cuentas de éste y su entorno más cercano. También ha significado dicha carta la certificación del inmenso grado de hipocresía y cinismo con los que se ha conducido durante más de tres décadas el ex-presidente de la Generalitat de Catalunya. (más…)

1 de enero de 2010

Día internacional de la lengua materna 2013

por JOSÉ DOMINGO --   Con motivo de la celebración el 21 de febrero del día Internacional de la Lengua materna, el Presidente de Impulso Ciudadano ha publicado el siguiente artículo en el diario ABC. “UNA ESCUELA PARA TODOS” El nacionalismo catalán no celebra el Día Internacional de la Lengua Materna. En Cataluña son los colectivos que defienden los derechos de los castellanohablantes los que aprovechan la conmemoración de este día para reclamar el derecho a la educación en castellano. Para los nacionalistas, el derecho a la enseñanza en la  lengua materna ha quedado reducido al campo de la cooperación internacional, aquí si defienden programas educativos para minorías étnicas en sus lenguas nativas con el objetivo de eliminar la discriminación y las desigualdades en materia de educación. En Cataluña, en cambio, ese mismo derecho aplicado a la comunidad lingüística castellanohablante se transmuta en un referente incómodo y con connotaciones peyorativas para muchos políticos, pedagogos y docentes catalanes. Para los de casa, la inmersión lingüística obligatoria, un modelo incompatible con el derecho a la educación en lengua materna. La iconografía catalana sustituye el concepto de lengua materna por el de lengua propia. No puede ser más elocuente que el lema “Per una escola de tots, l’escola en català” de la plataforma “Som escola” presida las paredes de muchos centros educativos catalanes. Pero no siempre ha sido así, el derecho a la escolarización en la lengua materna, fuera  castellano o catalán, fue reconocido en la Segunda República. El franquismo lo suprimió y la recuperación de este derecho fue uno de los ejes de la lucha de la oposición democrática. La petición tuvo sus primeros éxitos en las postrimerías de la Dictadura y el Ministro de Educación y Ciencia, el  catalán Cruz Martínez Esteruelas, a través de un Decreto del año 1975  introdujo “con carácter experimental las enseñanzas de las lenguas nativas” en los centros educativos. Ya en plena transición, el acuerdo entre Adolfo Suárez y Josep Tarradellas permitió incorporar el catalán al sistema educativo como lengua de enseñanza (Real Decreto 2092/1978, de 23 de junio). Desde el curso escolar 1978/79 fue posible en Cataluña que los centros docentes desarrollarán programas en lengua castellana o catalana, en atención a la lengua materna de la población escolar y a las opciones de los padres. Transferida la competencia educativa a Cataluña, la ley de normalización lingüística del año 1983, no por casualidad, se olvidó de

1 de enero de 2010